29 julio, 2007

hojas al viento

I
EL DÍA EN QUE
LAS SOMBRAS
CAYERON
DESDE LA CIMA,
ESTABA
ORANDO POR
LA MUERTE DE
MI PADRE.

LEJOS DE AHÍ,
SE VEÍA UNA
SEÑORA SENTADA;
UN PERRO ALGO
FLACO Y, UNAS
TOALLAS QUE
SE VOLABAN AL
VIENTO.

II
tendrías que dejar de volar para poder salir de tu
casa... en caso contrario, sólo encontrarás decenas
de esclavos limpiando tus pies con trapos humedecidos
en vinagre u otras soluciones acuosas, que solamente
permitirán de alguna forma, encontrar algo más allá
de lo alguna vez pudiste imaginar.

desde el cielo o desde dónde tu quieras, recibirás
un estrella candente de ilusiones podridas de intenciones
vagas y superfluas, que te permitirán entrar en un
mundo sin mayores alucinaciones de
palabras y números, latentes y reales, que dejarán
tu alma anclada a un sillón verde. Desde ahí, podrás
llamar por teléfono, mirar la televisión, leer un par
de palabras necias y sordas y, lentamente podrás
morir de soledad al ver cuál es tu realidad.


ESTABA EN LLAMAS CUANDO ME ACOSTÉ...
¿? 1998

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