24 octubre, 2007

sin título


ya ha pasado un buen rato mirando la cortina y el reflejo en el televisor. de seguro las imágenes dejaron de importar. veo a lukas, una coca-cola, una botella de whisky y la luz que rebota en mi cabeza.

hace algo de calor. mientras escribo estas palabras, tengo la ventana abierta y estoy sobre el colchón... tendido.

suena radiohead, por enésima vez. cada capa, se vuelve más profunda. los sonidos permanecen en delay dentro de mi cabeza. rebotan adentro... no chocan... no se apagan. cierro los ojos. respiro profundo y me estiro mientras llevo mis manos a la cara. bostezo.

y tus manos recorriéndome... abrazándome con total seguridad.
y tus labios rozando los míos... sintiendo la respiración sin tocarnos.

me deslizo entre las sábanas, que no hay. sugiero dejar de escribir y dejar esto hasta aquí. abro los ojos. apago la luz.

sin título


como de costumbre, esperó a que llegara el taxi. abrió desde dentro pero sin bajarse. suave, cierra la puerta. exactamente, eran las diez de la mañana... ni un minuto más ni uno menos. siento el olor a café entre mis manos. enciendo el motor.

sin título


me miro al espejo
y ahí está ti

sin título


me despido
indudablemente
fue un buen viaje

la miro a los ojos
y repito
fue un buen viaje

corto
agradable
vertiginoso
pero fue

me despido
simplemente
desaparezco

sin título


ya no es posible sentir más repugnancia... ese sabor amargo que recorre mi boca y casi no me deja respirar... esa extraña sensación de náuseas que me asfixia y, nuevamente la sangre que baja por sobre mis labios.

22 octubre, 2007

sin título


no tan sólo me molestan los anónimos sino que también los cambios de identidades, ese transformismo que sin duda sirve para indagar o delatar... da igual.

21 octubre, 2007

sueño


en algún momento, creí que sería diferente... pero estaban los mismos patrones y códigos que la vez anterior... ya se está tranformando en un sueño bastante repetitivo...

*****

tengo apoyada mi cabeza sobre el vidrio del bus, hace calor pero nada que no se pueda soportar... ideal sería si pudiera abrir la ventana o, al menos, que encendieran el aire acondicionado.

no tengo la certeza hacia dónde voy... pero voy en un bus, probablemente sea en dirección norte y sin duda, es verano. sólo llevo puesto una polera negra y short azul marino... sandalias... y una mochila que tengo desde el colegio, saxoline azul marino del año... y tantos.

tengo la sensación del viento y de la velocidad... el paisaje de montañas, la cordillera de los andes, y los áboles que van por el lado de la carretera, algunos paltos.

de pronto, se detiene el bus. no tengo recuerdo de estación. empieza a bajar la gente. a mi a lado derecho, una señora gorda, corpulenta... grande y rosada, con un moño como coliflor. espero que no me mire, menos que me hable. sigue bajando la gente... ella no se inmuta. mira como pastan las vacas.

no hay nadie en el bus... probablemente me quedé dormido. miro por la ventana y mucha luz. el pasillo es demasiado largo y estrecho... muy iluminado, muy blanco y los asientos oscuros. mientras me dirijo a la puerta, me apoyo en los apoya-cabezas, que se van haciendo cada vez más pequeños.

giro hacia la derecha, una puerta, el mar. solo me quedan los escalones y tomar mi equipaje. respiro. cierro los ojos. el sabor a mar en la garganta... sed, mucha sed. se detiene el tiempo.

camino al lado del mar. sin dirección. sin apuro. sin gente. camino hacia el sol.

cartagena abajo. una puerta de madera, casi al final del camino. giro la manija y se hace enorme. me succiona y de un salto caigo adentro. cruje la madera, se cierra la puerta. voy hacia abajo. sin luz. de pronto, una vela se enciende en mi mano. sigo a pie. me voy apoyando en las paredes del túnel, que son como raíces huecas de un árbol.

giro. aparece el cielo... brillante y calmo. algunas nubes. arena. tras de mi, el árbol, gigante... monumental... omnipresente. una ciudad de árboles más pequeños. un pequeño sendero. camino deslizando los pies... casi sin tocar el suelo. son casas... es un bosque.

me detengo. giro. frente a mi un a puerta. nuevamente de madera... oscura y robusta. tras los cristales de las ventanas, distingo vidrios que irradian colores. miro hacia arriba., tan sólo por curiosidad. no puedo ver dónde termina el árbol. se esconde tras las nubes. más allá del cielo azulado y cristalino.

frente a mi, una gran habitación circular. completamente de madera. al centro, un pozo, de dónde se ven llamas. cercano al fuego, una taza de te. se cierra la puerta a mi espalda.

*****

hay imágenes que por ahora no sé cómo escribir... principalmente son detalles y precisiones.

18 octubre, 2007

sin título


tan sólo palabras sin sonidos
que se alejan más allá del alcance de mi mano

sin título


ni siquiera alcancé a correr las cortinas
y ahí estabas tu, esperando quién sabe qué

bariloche


de pronto, sentí que no era buena idea seguir con esta conversación y le dije... loko, cámbiame el pan, ok. tomó el plato y se fue.

apenas llegué, presentí que algo andaba mal, ya no eran las mismas reglas que el día anterior... consumo mínimo... y no alcanzó a terminar... y porqué. simplemente me miró y mientras lo hacía, sus ojos se comenzaron a hinchar. también lo miraba pero muy tranquilo. media vuelta. un par de pasos. y me senté esperando que me atendiera. carta... nops, happy hour y apunté la foto del individual. luego, lo miré y sonreí.

mientras tanto, la gente del segundo piso, grita y aplaude... algunos silban. diez minutos y sigo esperando. aplauden. entretiempo.

(ahora que lo pienso, podría haber gritado... el pisco es peruano y mar pa' bolivia, jajaja...)

aparece. serio. sin gesticular ninguna mueca. se detiene a mi lado. estira el brazo y deja el plato. y mientras va bajando, antes de que toque la mesa... fijo mis ojos en el sandwich. se veía bien... mmm... ni tanto... mmm... mmm... mmm... un golpe en seco detiene mi mirada. el pan... la parte superior, seriamente dañada... deteriorada... que le pasó al pan... porque viene así... lo que pasa, es que se resecó en el horno... mmm... y bueno... por favor, cámbialo... pero es que acaso está malo... no sé si está malo... es que si es así, no creo que se lo pueda cambiar... mira, sabes, no me importa... silencio... creo que ya mis ojos se habían hinchado... loko, cámbiame el pan, ok. tomó el plato y se fue. diez minutos más.

(hace cuatro años que estoy aquí / y no quiero salir)

miro nuevamente el celular... quince... y de reojo, una sombra que se mueve de un lado hacia otro y, avanza hacia mi... levanto la cabeza... y de una sola patada, queda libre el camino... las sillas vuelan mientras la mesa tambalea, hasta finalmente caer... el nuevo sandwich, se revienta en la pared... el pan ahora estaba bien... se queda pegado entre los ladrillos y la palta escurre alrededor... la carne cae de inmediato... en el suelo, estalla en pequeños pedazos el plato... y realmente no sé de dónde -creo que puede haber sido debajo del mantel del brazo- el mozo, saca una escopeta.

con tal alboroto, habían llegado los bomberos, el samu... hasta un cura de schoenstatt.

(cuando me muera no quiero cruces y, menos un cura de schoenstatt ni nada que no use pantalones)

hasta llegó la televisión nacional -léase parodiando a carcuro-, sapito.

y bueno... no sé que hacer. primera vez que tengo una escopeta apúntandome... levante las manos. se acercó aún más. y se me empezó a congelar la frente. sólo cerré lo ojos. y empezé a contar... diez... nueve... todavía no veo... siete... ni un pasillo... cinco... ni una luz... tres... dos... respiro profundo y aguanto la respiración lo que más puedo... el tiempo transcurre en fracciones de segundo... milisegundos... que sé yo de física... algo anda mal... pero no quiero abrir los ojos... tampoco veo imágenes ni ninguna de esas cosas esotéricas... tal vez eróticas si... pero esotéricas... cero. no se supone que después del uno, viene el disparo.

tal vez ya estoy muerto y ni siquiera me di cuenta... no puede ser... mmm... ok, está bien... no hay dolor... ni una sola imagen... ni nada para contar después.

pensándolo bien, bien penca morirse así... a lo más, quedar como un parte policial... no puede ser... no me gusta para nada esta situación.

lentamente y tratando que no se de cuenta, empiezo a abrir un solo ojo... tirita... y no logro enfocar... se vuelve a cerrar. pero de forma casi instantánea abro los dos, cuando me tiran unas gotas en la cara. empiezo a balbucear como si me estuviera ahogando -en el mar- y me veo aleteando. algunos se reían -yo también lo habría hecho-, otros intentaban darme aire, una vieja un poco más allá, llamaba por celular, otra que quería meterme la mano en la boca... ¡señora!... pa' eso son los del samu...

al parecer... simplemente me desmayé.

15 octubre, 2007

sin título


... y sin embargo, desperté con frío
aún cuando sabía que estabas durmiendo a mi lado

13 octubre, 2007

pendiente v.002


debe haber sido una tarde de a principios de año, probablemente febrero o marzo, y después de varias horas y piscolas de por medio, con daniel habíamos terminado de escribir una obra de teatro, que presentamos ese mismo año, con el grupo del colegio wenlock, al que dirigimos durante un par de años...

de pronto, mientras limpiaba los papeles -se había caído una piscola y la tinta se empezaba a correr-, daniel me comenta una nueva idea para escribir... quedó inconclusa, básicamente por algunas limitaciones. con el paso de los años, y con las tantas veces que he intentado volver a ella, decidí al menos que quedara la idea general.

*****

realmente no importa porqué, pero todo lo que conoces va a desaparecer... que importa si es una guerra nuclear o un meteorito que se estrellará contra la tierra, lo único que importa es que todo se va a acabar. lo estás viendo en la televisión, cambias de canal y ahi nuevamente está, en difentes idiomas, con imágenes de gente tratando de escapar... y tú, ahí, sentado frente al televisor... en una pieza oscura, iluminada tan sólo por los destellos, un gran sofá y una lámpara de pie.

de pronto, todo se detiene, un gran pause total, y te quedas fijo mirando tu reflejo en el televisor. te quedan 12 horas... 24 ó 36, tampoco el tiempo es importante, pero sí debe tener un límite urgente. y qué harías en ese momento... piensas tal vez en viajar y recorrer algunas partes que te interesaría conocer, pero no tienes tiempo... entonces, comprar todo lo que hayas deseado tener en algún momento, aunque tal vez no lo alcances a usar... bueno, entonces que mierda harías... leer... dormir... escuchar música y simplemente esperar...

sólo silencio. tienes pocos minutos para saber qué harás... un par de minutos a lo más... no tienes tiempo... es como si estuvieras sentado sobre unos cartuchos de dinamita que en cualquier momento van a explotar... y eso, tú también lo sabes.

enciendes otro cigarrillo y, prefieres olvidar... no es posible que lo único que quieras en ese momento sea acostarte con tu mamá... pero ojo, no es tan sólo llegar y tirar, porque para eso vas donde una puta y se acabó. ya lo decidiste, te quieres acostar con ella pero que realmente sea un acto de amor, en el que los dos estén involucrados, concientes y sin prejucios que contaminen la situación, aún cuando sepas que no es de lo más normal.

pero ahora tienes otro gran problema... sin duda mayor que el anterior, aún cuando aceptarlo no fue un acto sencillo, empezar a explicarle a tu madre que quieres acostarte con ella... escoger las palabras precisas, el momento adecuado... pero en qué estás pensando, nunca habrá un momento adecuado y tampoco tienes el suficiente tiempo... debe ser ahora, tratando de ser lo más directo posible, con las palabras que aparezcan pero teniendo claro en todo momento, que no será fácil, que es muy simple que vaya a quedar la cagada y teniendo las precauciones que si no te llegan un par de golpes, al menos un par de palabras vas a tener que oír.

otro cigarro, que más da... y te tomas al seco, el resto de whisky que te queda. te vas mientras el televisor empieza nuevamente a pasar imágenes rápidas de explosiones, robos, periodistas de diferentes colores, gente corriendo, asesinatos, tacos, cada vez más rápido... y más rápido... hasta que la imagen se va desvaneciendo y tan sólo queda sin señal... con hormiguitas y el ruido ensordecedor, que cada vez es más envolvente. corte. no hay luz ni ruido. de pronto dos spot cenital, una sobre la madre y otra, en el hijo. frente a frente. de pie. con las manos a los costados, como si fueren dos estatuas pero relajadas. silencio.

la mujer... tu madre está frente a ti. su rostro permanece intacto, apenas el parpadear. y ves una lágrima recorrer su rostro. no quieres ver... y bajas la mirada, tal vez avergonzado, tal vez arrepentido, pero permaneces en silencio, tan sólo pensando... pero no hay nada... sólo estás tranquilo, vacío, escuchando tu respiración... que de a poco se empieza a acelerar entremezclándose con los latidos de tu corazón, que parecieran estar bombeando en los oídos.

lentamente, ella busca tus manos y las toma llevándolas hacia su pecho, mientras te da un beso en la frente. permaneces sin querer mirar... pero tienes los ojos abiertos, nunca has dejado de mirar...

sueltas sus manos, como en cámara lenta y ves como se van abriendo hasta quedar con las palmas hacia ti... fade out mientras las manos del hijo van desapareciendo.

la vuelves a mirar de frente... directo a sus ojos, tal vez intentando encontrar una explicación. silencio. corte.

madre e hijo, de pie, frente a frente. mirándose directamente a los ojos. y si decir nada, ni un sólo gesto, empiezan a desvestirse. comenzando desde arriba, desabrochándose los primeros botones, hasta quedar completamente desnudos. vuelven a su posición inicial, como estátuas pero relajadas, y luego de reconocerse como hombre y mujer, se acercan - sin tocarse- hasta juntar tímidamente los labios. un beso. fade out.

*****

primer borrador c.m.

12 octubre, 2007

sin título


mientras espero que aparezca la muerte
comienzo a cerrar las últimas ventanas
ya casi no queda oxígeno
y mi venas se van engrosando a causa de la presión

tendré que cerrar los ojos
y seguir escribiendo de memoria
aún cuando lo único que vaya quedando
sea tu aroma entre mis dedos

de vez en cuando abro la boca
y a tirabuzón se me escapa tu nombre

es ahora, en este momento
que dejo mi cuerpo, lentamente
me despido y te veo en mis ojos

te veo y me miro, me despido
acercándome hasta casi rozar tus mejillas
y no soy más que una fracción
que cae y golpea contra el suelo
...hasta volver a la tierra

sin título


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